Christian Boltanski (París, 1944), es uno de los artistas franceses más conocidos en la escena internacional; se le han consagrado muchas retrospectivas en diferentes países. Fue el artista invitado de la exposición Monumenta 2010, en el Gran Palais de París

Hijo de madre cristiana y padre judío, la persecución que había sufrido su padre y la memoria del holocausto le confrontan tempranamente con la noción de la muerte, la desaparición y el olvido. En los años 60 abandona la pintura y comienza a acumular objetos personales y anónimos, postales y fotografías para crear libros de artista, series gráficas y documentaciones. El carácter íntimo y autorreferencial de este trabajo se extiende más tarde al destino anónimo y colectivo creando instalaciones y escenografías que expresan la ausencia e invitan al público a reconstruir el pasado para preservar la memoria. En su impresionante obra la fotografía es un elemento fundamental, como se manifestó abrumadoramente en la Documenta VIII de Kassel.